Un determinado haz de luz provoca efecto fotoeléctrico en un determinado metal. Si aumentamos la intensidad del haz incidente:
aumenta el número de fotoelectrones arrancados, así como su energía cinética
aumenta el número de fotoelectrones arrancados sin modificarse la energía cinética de los mismos
el número de fotoelectrones arrancados no varía, pero su energía cinética aumenta